"No se puede servir a Dios y a las riquezas" dice Jesús en el Evangelio de este domingo 22 de septiembre.
Gracias por visitar este blog y permitirme compartir con ustedes mis reflexiones para la predicación dominical. Es importante que nuestra reflexión aterrice en la realidad que nos toca vivir, para al mismo tiempo elevar esa misma realidad a una dimensión superior, la del espíritu, donde todo se piensa, se dice y se hace según los criterios de Dios. Las riquezas y las cosas materiales no son malas en sí. Lo que puede resultar mal es nuestra manera inadecuada de administrarlas.
Que tengan una linda semana. Bendiciones para todos.
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